Eclipse

ECLIPSE LUNAR MÁS LARGO DEL SIGLO

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El día 27 de julio de 2018, se produjo el eclipse lunar más largo de lo que llevamos de siglo XXI. El del viernes fue el eclipse más largo de lo que llevamos de siglo XXI, con una totalidad (el periodo que la sombra de la Tierra tapa completamente la superficie de la Luna) de 103 minutos.

La ‘luna de sangre’ de julio de 2018 y el eclipse lunar han sido y serán más duraderos que cualquier otro evento de este tipo entre los años 2001 y 2100. La luna estuvo muy cerca de alcanzar ese máximo de eclipse que se produjo la noche del 27 al 28 de julio el pasado 16 de julio de 2000, cuando el eclipse duró 1 hora y 46,4 minutos.

Un eclipse lunar ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna están alineados directamente, y la órbita de la Luna lo lleva directamente a la sombra de la Tierra. Durante el eclipse, cuando la luna pasa a través de la sombra proyectada por la Tierra (lo que conocemos como umbra), esta adquirirá un color rojo intenso o anaranjado en lugar de desaparecer por completo de la vista (de ahí el apodo de ‘luna de sangre’). Este extraño efecto conocido como dispersión de Rayleigh filtra las bandas de luz verde y violeta en la atmósfera durante un eclipse.

La dispersión de Rayleigh también es responsable del color del cielo, de los atardeceres anaranjados e incluso del color de los ojos azules. Una vez que termine el eclipse, la luna será visible nuevamente en toda su gloria.

Durante un eclipse lunar, la Tierra se mueve entre el Sol y la Luna, tapando la luz que normalmente iluminaría la superficie de nuestro satélite natural (LA LUNA). Así, la Luna adopta un color que va del rojizo y el marrón al anaranjado debido a la luz del sol refractada por la atmósfera terrestre.

Se trata del mismo mecanismo responsable de las salidas y puestas de sol. De hecho, el tono rojizo de los eclipses totales de luna se debe a la luz refractada de todos los amaneceres y atardeceres que se producen simultáneamente a lo largo del límite entre el día y la noche en ese momento de la Tierra, y que se proyecta sobre la superficie lunar.

Si hubiéramos tenido la suerte de observar este acontecimiento desde la superficie de Luna, habríamos visto un anillo rojo alrededor de la Tierra, con el brillo de todos los crepúsculos del planeta: una perspectiva espectacular para los futuros exploradores lunares, ¡aunque tendrían que hacer frente al rápido cambio de temperatura a medida que la sombra de la Tierra avanza por la superficie!

Las condiciones de la atmósfera terrestre en el momento del eclipse (partículas de polvo o nubes, por ejemplo) pueden afectar al tono de rojo. A pesar de que no se trata de un término científico, “luna de sangre” es un vocablo cada vez más extendido para describir el efecto del eclipse total sobre la Luna.

¿Por qué el eclipse lunar es tan largo?


En julio de 2018, la luna llena y el apogeo lunar caen exactamente en la misma fecha del 27 de julio. El apogeo lunar es el punto orbital más lejano de la Luna desde la Tierra, lo que hace que parezca particularmente pequeña y distante.

Será la luna llena más pequeña y más lejana del año, lo que significa que la Luna tardará más tiempo en atravesar la sombra oscura de la Tierra, haciendo que el eclipse dure más tiempo y nos otorgue más oportunidades de captar la instantánea perfecta del eclipse lunar.

Apenas unos días después del eclipse de Luna más largo del siglo, Marte pasará por la Tierra en su punto más cercano a nosotros desde 2003. Así es; el 31 de julio, el planeta rojo estará a solo 57,6 millones de km de distancia de la Tierra, lo que lo hará claramente visible a simple vista.

Los observadores de estrellas en el Hemisferio Oriental podrán ver fácilmente tanto a Marte como a luna de sangre el 28 y 29 de julio.

El eclipse, será visible desde casi toda Europa, África, Oriente Medio y países de Asia central.

(Información obtenida de: https://www.muyinteresante.es/ciencia/articulo/se-acerca-el-eclipse-lunar-mas-largo-de-este-siglo-591530260294)

Un poco más de información

Un eclipse no es más que una alineación entre luna, Tierra y sol. En el caso de esta noche, lo que ocurrirá es que la Tierra se interpondrá entre el astro y la luna, proyectando su sombra sobre el satélite. En el fondo, todo este proceso se debe a que la Tierra estará interponiéndose entre el sol y la luna, evitando que aquel ilumine directamente el satélite. Según este mismo principio, si esta noche estuviéramos en la luna presenciaríamos un eclipse solar.

Durante este fenómeno, la luna se teñirá de rojo debido a un curioso efecto físico conocido como dispersión de Rayleigh. En el contexto del eclipse lunar, la atmósfera terrestre distorsionará la luz del Sol que normalmente ilumina el satélite de plateado permitiendo que tan solo la luz roja, aquella con mayor longitud de onda, alcance la Luna. Este mismo fenómeno es el que provoca el característico enrojecimiento de las puestas de sol.

En el recorrido de la luna a través de la sombra terrestre, el eclipse experimenta diferentes fases. En el momento de penumbra, la luna cruza una zona de sombra en la que la Tierra tan solo bloquea parte de la radiación solar. En esa fase, el satélite sigue estando iluminado pero con una menor intensidad.

En cambio, en el momento en que la luna atraviesa la peumbra, los rayos del sol son totalmente bloqueados por el planeta, dando lugar a las fases más llamativos del eclipse y al característico color rojizo.

A continuación os dejo algunas fotografías tomadas por un amigo: Luis García Palacios. El autor me comenta que están realizadas con telescopio terrestre Kowa de Fluorita, con la técnica de digiscoping, (apoyando la cámara del móvil en el ocular a pulso). Gracias a su generosidad, que cede las fotos para disfrute de todos, podremos contemplar este maravilloso efecto. ¡Que os gusten!